Una mirada, una sonrisa un gesto tan significativo y expresivo que nos puede hacer sentir luz o oscuridad, lumos o nox...
Una persona puede hacerte sentir todo aquello que jamás habías creído sentir, sentimientos contradictorios a causa de gesto tan simple como la muestra de una media luna en su boca o un brillo especial en sus ojos.
Quizás empiece a desvariar, a ser cursi pero hay momentos en los que se precisa serlo.
Mirar a alguien y causarte una gran euforia que se radia en tu rostro, en la palpitación de tu corazón que le sientes hasta en lugares que ni sabías que se podía sentir.
Resulta ser que en mi hace un efecto de tipa dura, queriendo impresionar dejando de lado el lado más tierno de mi, el femenino que llevo dentro y sólo dejando mostrar esa rudeza animal. Eso no quita que sonría, fuerzo a que no salga, pero siempre termina apareciendo.
El vestuario, me gusta que me miren, pero a su vez me inquieta. Una sensación extraña porque siempre se me sitúa en el segundo plano, porque en mi interior quiero brillar, pero luego ese brillo se atenúa y acaba consumiéndose. Al final, término sin brillo pero me siento bien. He cambiado, lo sé. En muchos aspectos y el físico es uno de ellos, haciendo una evolución para sentirme bien conmigo misma la cual saca ese brillo interno, pero no encuentro frutos suficientes y ansío más, porque lo hago por mi no por los demás.
Me gustan los cambios y más, los personales. No me agrada estancarme, necesito movimiento en mi vida, y eso hace que busque mi yo, hasta que le encuentre. Actualmente, me siento fascinante como he empezado a vestirme, pero me sigue faltando algo, algo que encuentre lo que yo soy.
Todavía está por descubrir mi yo final, no quepa duda...
PD: Adoro mis cambios de temas, irme por las ramas. Soy así y mr gusto de ésta manera.