LUZ.

Sabéis lo que se siente cuando se os rompe el corazón?  No lo sabía hasta ahora. 

Se me empañan los ojos, produzco lágrimas que me niego a que salgan a la luz. ¿Y por qué? Porque me hallo en el tren, donde acabo de leer las palabras más bonitas que me han escrito "No quiero hacerte daño"
Me hago la fuerte y la valiente, cuando en realidad no lo soy. Se merece alguien que lo sea, que le merezca y yo jamás fui esa persona. A más, ahora mismo ha empezado a sonar "The memory - Mayday Parade", cosa que no ayuda. 

Me lo merezco todo, todo lo que jamás quise , aquello que evitar y al final se ha hecho realidad. Traté ser lo mejor,  y al final causé dolor siendo lo peor.  Quise protegerle, quise que se hallara en el el mejor lugar pero yo jamás se lo pude dar. Y ahora cuando necesitaba tenerle cerca, quiere alejárseme. 
Necesito decir tantas cosas, pero tengo más que callar. Deseo que sea feliz, pero sé que realmente lo será cuando se aleje de mi. 
Quiero que sepa que no me hace daño, que quiero tenerle cerca y que todavía me importa. Que sueño con él y es lo mejor que me puede suceder. Que estoy pasando página y haciendo posible lo imposible. 
Soy feliz pero siempre que él siga en mi.  Y sin él, si que soy infeliz. 

Voy a seguir construyendo mi muro, es algo que necesito reconstruir. Quiero sobrevivir, quiero que no me hagan daño, y quiero defender mi castillo ante cualquier ataque. Soy esa guerrera solitaria, que lucha con un escudo y una espada o hasta con un hacha. Necesito forjarme y encontrarme. 
Va a costarme, pero voy a seguir adelante. Las lágrimas no se han derramado porque no las he dejado, vuelvo a tener control sobre mi misma, la dueña de mis actos. Voy a pisotear antes de que me lo hagan. 

Pero le necesito a mi lado, porque sé que será la luz de mi oscuridad, siempre lo fue y si está conmigo la habrá. 

Lo fuiste, lo eres y lo serás. 

CIERRA.

Cemento, ladrillos y tiempo.
Es mi lista de la compra y mi futuro. Es aquello que va a volver a haber en mi, es la decisión que he tomado y voy a construir. Hace tiempo que debí hacerlo, semanas, días que tuvo que hacerse realidad. 
Voy a volver a ser yo, mi yo de antes. Esa persona que va a cargar con todo, que no va a intentar quitarse el peso de encima y lo va a llevar de la mejor de las maneras. Somos personas, tenemos sentimientos pero van a estar guardados. 

Desde el nueve de marzo, el día que publiqué el último post, por ahora, en clase me dijeron que me notaban rara, sin vida, que ya no radiaba con la felicidad que siempre he tenido desde principio de curso. Hasta los profesores me preguntan si estoy bien. Tras mi mejor sonrisa les respondo asintiendo con la cabeza.

Empiezo a volver a ser la de antes, antes de todo lo habido y por haber. Por mucho que pase, en el fondo siempre he sido así, pero alguien derrumbó mis muros uno detrás de otro, dejándome libre y haciendo que me abriera. Ahora, poco a poco van a ir volviendo a construirse y no me arrepiento, hay veces que lo echo de menos. Y no pienso tener superglue para ir reponiendo todos mis pedazos, pude que en vez de repararme, sea una ayuda para fortalecer mis murallas. 

Catapultas, millones de guerreros ya sean de Narnia o Orcos de Mordor van a destruirme, van a poder acabar conmigo de nuevo, será más sólido, más resistente a los días de lluvia. Quiero levantar la mejor fortaleza que ha existido, mejorar todas las versiones anteriores y pienso adquirir todo tipo de defensas para hacerme indestructible. 

ES LA GUERRA. 

AJAM.

¿Sabéis ese momento en el que creéis que todo lo que desaparecía vuelve?
Pues es verdad y a veces con una alegría, otras con ganas de morirte e irte de aquí. Hay muchos momentos en los cuales te das cuenta que lo perdido, perdido queda. Porque eres una persona a la que le gusta tenerlo todo bajo control, bajo su poder y su mando. Pero es el momento en que te flojean las piernas, y te deshaces con todo lo que conlleva. 

Dioses, como leches pueden doler unas palabras. Una comparación como el resto, como si fueses nada y menos. Antes "lo eras todo" y ahora te has convertido en un escombro. Una cualquiera, como si fueses una ramera. 
Se supone que ya no debería afectar, que todo lo pasado se lo lleva el viento, pero es que no puedo.  No olvido, no paro de sentir y lo paso mal cuando siento. Jamás he dejado de sentir, en todo éste tiempo no he dejado de sufrir.

Quiero volver a ser la yo de antes, esa chica valiente que no lloraba, que tenía un muro enorme y no dejaba traspasar nada. Estaba hecha de otra pasta, de que nada me afectara, no dolía cuando lo hacía y todo aquello que sentía no se decía. 
Ya no soy así, no es como me siento. Rompieron mis muros, mis barreras... Acabaron con todas ellas y aquí estoy, escribiendo ésto a altas horas de la noche cuando se supone que debería aprovechar para descansar, me hallo tras una pantalla sin dejar de teclear.