Sin título(?).

Hacía días, semanas que no me sentía tan rica y plena. No me sentía tan bien conmigo misma desde hace tiempo. ¿Qué asco, no? Pues sí, pero ahora ya no. Ha habido algo, un acontecimiento que ha aparecido de nuevo, algo que pensé que se había agotado y marchitado, pero no. Me siento más viva, como si a partir de ahora todo fuese mejor, después de esta noche puedo decir que voy a comerme el mundo. 
Una liberación ha habido en mi, un desencadenamiento, un suceso extraordinario, que estaba ansioso por salir y al fin lo ha hecho. 
Y aquí estoy a las 3:30 de la madrugada y a saber cuándo termino de escribir, que me siento feliz. Me siento libre, y esa sensación hacía tiempo que no la sentía. 
Gracias. Gracias por todo, por abrirme los ojos, por dejarme decir todo lo que pensaba y llevaba albergado en mí demasiado tiempo. Gracias. 
Ahora espero seguir como ahora, sintiendo ésta libertad que tan fascinante me resulta ahora, y la felicidad que me espera y te espera.  Porque jamás ha sido sólo por mi, ha sido por nosotros, por nuestro futuro y nuestro bien. Gracias por volver a mí, por abrirme los ojos y dejarme ser como soy. 

Necesitaba escribir, hacía días que lo intentaba y estaba inmersa en un desconocido y deseo de tenerte cerca. Y espero que no te marches, al menos en un tiempo, o cuando creas oportuno, vete. Pero ahora me has dado algo que me faltaba. 

Me has dado el mejor regalo que se puede dar, ganas de vivir. 

APRENDE.

Aprende. 

Date cuenta de cuando sobras, de cuando ya no haces falta, de cuando todo ya está perdido y asumido. 

Es hora de aprender a vivir, a dejar de lado el querer olvidar para aprender a vivir con ello. 
Felicidad es lo único que ahora mismo quiero. Quiero ser feliz, me lo merezco. O eso creo. 
Soy como soy, y quiero vivir siendo como quien soy. 

"Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el universo sobre mí"- Amaral
Tengo mucho en mente ahora mismo esas palabras, esa frase que deseo concienciarme. 

La derrota, derrotada he quedado. Triste, sola, pero lo dicho... He de aprender a volver a sobrevivir. Levantarme después de las caídas, ser rápida sin que nadie me vea. No decaer, no desfalleceré. Lucharé y viviré. Por mí, por mi futuro, por mi vida. 

Cambio, necesito un cambio, mío, de mi persona. Necesito desconectar de la realidad, porque a veces una siente que está en una cárcel, en una jaula, una prisión con grandes barrotes, hasta romperlos, acabar con todos ellos. Romper barreras, romperlo todo. 

Porque quiero vivir, seguir adelante. Y, porque nada me detiene cuando quiero conseguir algo. 

SUEÑO.

A veces me pregunto si todavía me echas de menos, si encuentras esa falta, ese cachito de ti que ya no está y quien lo ocupaba era yo. 
Noto los días pasar, pero no los percibo. Sé qué día es, pero llevo la cuenta, de ésta marcha atrás. De los días que no llevamos juntos, y no veo mucho más allá de ellos. 

Me gustaría saber más de ti, saber que todo va bien, y no por las redes sociales, sino por ti. Porque me dan ganas de hablarte pero me reprimo. No quiero molestar, no quiero invadir tu espacio, ese lugar que ya no ocupo y es para aquello que realmente necesitas. 
Directamente no te escribo nada, lo dejo todo aquí, en mi fuente, mis notas del presente y para un pasado. 

En realidad esto es por y para mí. Aunque te influya, te incluya en todo últimamente. Porque tengo miedo, miedo a tus reacciones.

Aún así, veo que es un momento para encontrarnos, un momento para saber de uno mismo y lo estoy intentando. Lucho por lo que quiero, aunque me haya rendido en lo nuestro. Necesito ver mi futuro, quién soy y quien voy a llegar a ser. Pero por mí misma. Me necesito y quiero gustarme. Quiero encontrarme hasta que me vea bien conmigo misma. 

Sí por alguna razón ya no piensas en mí, es porque no era de verdad. Era un "me tengo que creer X", pero en mi caso, me cuesta hablar de ti, por separado, todavía se me escapa un nosotros. Pero tú en eso no puedes hacer mucho, debo ser yo. Debo todavía concienciarme con ello, que ya no somos uno, somos uno cada uno. 

Y diciendo ésto, puede que lo asimile mejor, lo asuma, aunque no creo. Me queda un duro camino por delante, pero la vida sigue, al menos nosotros. Y es verdad que veía una vida juntos, nuestra vida. Pero ya deberían haber desaparecido todos esos sueños, esas ilusiones. 
Pero no puedo, aparecen cada noche. Cada noche estás a mi lado. Has dejado que se vayan las pesadillas, y vienen los sueños juntos, todos aquellos que no tuve mientras éramos sólo uno. 
Porque no es un día puntual, es día tras día. Y me duelen, parecen tan reales, tan ciertos... 
Luego despierto y sé que no estás. Que en realidad todo fue un sueño, uno maravilloso y real, pero un simple sueño.

SUERTE.

Vuelvo a ser yo, la pesada de turno. La pesada con el mismo tema. Me repito una y otra, y otra vez. Pero creo que jamás será suficiente.

Pido que la gente se abra, se deje ver con aquellos en quienes confían. Se puede sentir uno muchísimo mejor de lo que estaba. Es cierto, que resulta difícil y complicado, pero aún así es una sensación liberadora.

Yo me abrí a alguien, una persona que creo importante, por muchas cosas que hayan pasado. Es alguien a quien le seguiría confiando mis cosas. Porque sé que es alguien en quien se puede confiar. Aunque ser cotilla le encante. Pero jamás me importó, es más todo se lo contaba y me hacía sentir bien. Escuchaba o leía, más ésto último. Pero que seguía a mi lado después de todo lo explicado. No era mi psicólogo, era mi confidente, mi amigo, mi todo. Y esa persona, espero que aún sepa que se puede confiar en mí. Tiempo al tiempo, pero es verdad. 

Ahora mismo sólo escribo. No quiero contarle nada a nadie, lo cuento aquí, que casi nadie sabe que ésto existe. Y me alegro. Porque aquí es donde soy más yo. Más mi persona y quiero que sea mi recuerdo. Mi nota para el futuro. Ahora mismo, ésto es mi todo.

Tengo mucho que decir, que explicar. No tengo ganas de contárselo a nadie, ni mis problemas ni mis alegrías. No vuelvo a confiar en la gente. Desconfío, porque por mi culpa se van. Suele ser no intencionado, pero hay ocasiones en las cuales toda la culpa es mía. LO ADMITO. 

Siempre he estado sola, jamás me importó, pero apareció y se me abrió el mundo. Ahora, vuelvo a ser yo, la misma de antes. Pero espero que él confíe en otro. Espero que se sienta protegido y que todo le vaya bien. Porque pienso en escribirle un "Espero que haya ido bien la primera semana", pero luego me echo atrás. Porque no me atrevo. Siento miedo hacia el rechazo, su rechazo. Porque ha sido una de las personas más importantes de mi vida. Tiene amigos de verdad, un futuro brillante por delante, una vida llena y plena. Lo sé, porque creo conocerle. Pero puede que no. Quién sabe. 
Yo espero que no se quede mal en casa, que jamás deba hacerlo. Quiero que se ponga las pilas en aquello que quiere, quiero que lo dé todo. Él lo vale, eso y más. Porque aunque yo no esté dándole el coñazo, sabe o creo, que sabrá que estaría ahí apoyándole. Dándole esos ánimos para tirar hacia adelante. No sería la primera vez.

Con ésto, me abro más en éste blog. Doy a conocerme más y mejor. Y me recuerdo a mi yo del futuro todo lo importante que he tenido en mi vida. Aunque no lo olvidaré jamas.

SUERTE. 

DIEZ.

Es el primer diez, después de muchos dieces que ya no estamos juntos...

Cuesta mucho olvidar, no recordar todo lo pasado, el pasado, nuestro pasado. 

No puedo deshacerme de esas marcas de mi teléfono, esas marcas que, nunca mejor dicho desbloquean todo lo que tengo dentro. 
Ahora tengo conciencia de todo lo vivido, hasta lo que en algún momento dejé de recordar. Jamás me imaginé lo duro que debía de ser.
No puedo sacarte de mi cabeza, de mi interior, hasta todavía espero esos "Buenos días" o "Bon dia" con alguna palabra cariñosa después. Lo cierto es que lo echo de menos, y sé que puede que no me lo perdones jamás. Pero si en algún momento de la vida, volvemos a hablar, cuando todo esté mejor, jamás haré un feo. Por la importancia, el sentimiento, las ganas de hablarte y que esté a punto de escribir un "Ya estoy en casa". Porque me ha pasado, pero ahora ya no puedo hacer nada. 

A más, espero que no te deshagas de los regalos, de todo aquello que te perteneció en el momento que te lo di. Yo no puedo deshacerme de nada, no me atrevo y no quiero. Pero tú eres libre, eres una persona culta y maravillosa y todo lo que hagas, lo veré bien. 

Y, lamento si alguna vez te he hecho daño, de veras. Sobretodo ésta vez, la más dura y peor de todas. Porque después de todo.. de todo éste tiempo que hemos pasado...


Siempre miraré por tu bien .

GRACIAS.

Si por algún casual de la vida, en un futuro lees ésto quiero que sepas que jamás te merecí.
Que fuiste, eres y serás la mejor persona con la que me haya cruzado y por eso, te tengo tanto aprecio. Jamás en la vida he deseado nada malo para ti o para quienes que te rodean. Al contrario, siempre he deseado lo mejor.
Lamento, con gran pesar lo sucedido. Lamento cada lágrima que hayas podido derramar, sé que no es el mejor momento. Pero me agradecerás ésto en un futuro. 
Eres brillante, por dentro y por fuera. Eres la mejor persona que he conocido. La persona que me ha hecho sentir, la que me ha roto todos mis esquemas y por eso, te doy las gracias. Me has abierto las puertas hacia la luz, hacia los sentimientos y expresión de emociones. Gracias a ti sobrevivo, vivo.
Y es algo de lo que no puedo parar de darte las gracias. 

Las palabras que escribo, a su vez, son todo aquello que ya te dije en su momento. Pero quiero que sepas que es cierto. Que jamás te voy a desear nada malo, porque me has dado todo lo bueno que se podía dar. 
Ambos pasamos por grandes baches, superamos cosas que puede que solos jamás hubiésemos conseguido. Pero es la hora de tomar nuestros verdaderos caminos. Y tienes un gran futuro por delante, porque jamás te subestimes. Jamás lo hagas. Eres importante, lo fuiste y lo serás. Y lo sabes. 
Quiero hacerte consciente  de que tienes a gente que te apoya, que te valora y te quiere. Nadie es perfecto, la perfección no existe. Pero todos tenemos algo que hace que seamos especiales. 

Gracias por todo. Por las oportunidades que me brindaste, por todo éste tiempo a tu lado. Por todos los momentos vividos. Buenos como otros no tanto. Somos más fuertes de lo que pensamos ( y sí, intento llevarlo, trato de decírmelo aunque luego caiga). Pero es así, podemos con todo y más. Y espero que en un futuro, podamos tener contacto entre nosotros. Aunque por ahora necesitemos un tiempo para asimilar todos éstos acontecimientos. 

STANDBY.

Me tiemblan las piernas, los ojos lloran sin cesar, sin yo hacerles nada.
Es la pena que llevo dentro, todo lo que tengo se ha disparado y resurge con lágrimas, todo aquello que jamás lloré, creo que ahora lo suelto. Todas esas emociones y sentimientos que jamás florecieron han dado a relucir un yo tierno, sensible y profundamente derrumbado.
Trato de interiorizar todo aquello que creo sentir, aunque en realidad lo sienta. Pues, es una batalla difícil de lidiar, por la cual debo luchar.
Jamás me vi tan indefensa, tan rota. Que lo que yo misma digo, me duela tanto. No me creo capaz de lo que he hecho, pero hecho está y no hay vuelta atrás.
Es una decisión irreversible, irrevocable, debo permanecer en éste estado. Me lo he buscado.
Ya no siento esa felicidad que había en mí, no siento. Bueno sí, sólo pena. Me siento rota, sin dejar de llorar. No dejo de sentirme mal. No paro de lamentarme, porque siempre pierdo a quienes más quiero. Y ésto, me lo he buscado yo.
Dicen que llorar es de débiles, no lo veo así. Veo que llorar es de valientes. Es un modo de mostrarse, de dar a ver lo vulnerable que es uno a otra persona. Y eso, es de admirar.

Me duelen mis propios actos, me duele todo lo sucedido y me refugio en éstas palabras que tanto escribo.  Creo que jamás había escrito tanto, pero lo necesito. Necesito decirme todo ésto, necesito dejarlo grabado.
Querer a alguien no se va de un día para otro, me va a costar mucho dejar de sentir todo ésto que tengo dentro.
Lo hago por un bien mayor. Un bien, que por mucho que duela, en un futuro dará cuenta que ha sido lo mejor. Aunque yo misma intento convencerme de ello. Pero es lo mejor.

LES NITS NO MOREN MAI

ADIÓS.

Putas despedidas, son lo peor que han llegado a existir. 

Por qué siento éste vacío en mi interior? Sólo tengo ganas de llorar. De que me abrace y me diga que ha sido una pesadilla. 
Me duele que la gente se de por vencida y no luche, pero es que yo me he cansado de luchar. 
Duele estar enamorado, porque notas que se va rompiendo algo en tu interior, sientes que solo haces que derramar lágrimas y más lágrimas, y aunque duela mucho necesitas un abrazo, una caricia con una sonrisa. Porque yo sólo quiero una sonrisa, esa que ya no tengo, esa que he perdido. Por inútil, pierdo las cosas. Por imbécil, hago que desaparezca todo aquello cuanto quiero. Porque quiero, sabéis? Tengo ese sentimiento dentro de mí, ese que es el que más me ha hecho sufrir. Y le quiero a él, no necesito a ninguna otra persona. Pero no puede ser así, porque no soy buena y necesito que sea feliz. 
Porque siempre puto pienso antes en los demás que en mí, "de lo buena que eres, eres tonta" esa frase que me repetía una y otra, y otra vez mi abuelo. Que tampoco está, ni él ni aquella otra persona que también me quería, mi yayo. Cuanto os echo de menos también. 
Si es que, soy débil, soy poca cosa y no me merezco todo lo que he tenido. Jamás me lo he merecido. Pero las despedidas duelen tanto... 

Aún así, por mucho que pase el tiempo, siempre va a ser algo que habrá dentro de mí y es... ALWAYS 

GILIPOLLAS.

El título ya lo dice, GILIPOLLAS.

Eso es lo que soy, una completa GILIPOLLAS. No puedo parar de mirar al pasado, ver todos los cambios que ha habido en mi vida y mirarme ahora. Por todo lo que luché se ha desvanecido, por todas las cosas que he intentado las han eliminado. ¿Y cómo me siento? Pues mira, dolida. Porque sí, porque soy persona y tengo sentimientos, porque las cosas me duelen, mis emociones son terribles y ahora mismo con los ojos rojos, pero verdes muy bonitos y los chorretones negros de mi ex-maquillaje de ojos diluido, me doy pena. 

Jamás pensé que todo iría así, que llegara a un momento de mi vida, tan temprano que me sintiese que he fracasado, pero a su vez es un momento para seguir adelante. Porque si algo tiene que pasarme, que me pase ya me da igual. Ladeo mi sonrisa hacia un lado con los ojos hechos mierda, me miro al espejo y me digo <Vales la pena, pero hace días que estás vacía>. Y es cierto, no pensaba que me sentiría así de MIERDA. La gente de mi alrededor me lo advertía, me decía las cosas y yo cegada, emperrada, les llevaba la contraria. Pero ahora, veo algo, algo más nítido que hace que decaiga aún más, son situaciones de las que no creía capaz. De como son las personas, de como no quería que me pasara a mí y va, y me sucede todo aquello que no quería. 
Porque aunque me haga la valiente, la fuerte, sé que no lo soy y me rompo como una muñeca de porcelana. Puede que lleve perdiendo las riendas de hace tiempo, pero ahora me doy cuenta de que ya no las llevo en mis manos, se han perdido y me encuentro sola, abandonada y aislada de todo.

Y ya paro, porque es tarde, porque tengo demasiadas cosas en mi cabeza, porque no puedo más con mi alma, con mis chorretones negros en los ojos de tanto llorar, y porque mi corazón se va apagando poco a poco.