Cemento, ladrillos y tiempo.
Es mi lista de la compra y mi futuro. Es aquello que va a volver a haber en mi, es la decisión que he tomado y voy a construir. Hace tiempo que debí hacerlo, semanas, días que tuvo que hacerse realidad.
Voy a volver a ser yo, mi yo de antes. Esa persona que va a cargar con todo, que no va a intentar quitarse el peso de encima y lo va a llevar de la mejor de las maneras. Somos personas, tenemos sentimientos pero van a estar guardados.
Desde el nueve de marzo, el día que publiqué el último post, por ahora, en clase me dijeron que me notaban rara, sin vida, que ya no radiaba con la felicidad que siempre he tenido desde principio de curso. Hasta los profesores me preguntan si estoy bien. Tras mi mejor sonrisa les respondo asintiendo con la cabeza.
Empiezo a volver a ser la de antes, antes de todo lo habido y por haber. Por mucho que pase, en el fondo siempre he sido así, pero alguien derrumbó mis muros uno detrás de otro, dejándome libre y haciendo que me abriera. Ahora, poco a poco van a ir volviendo a construirse y no me arrepiento, hay veces que lo echo de menos. Y no pienso tener superglue para ir reponiendo todos mis pedazos, pude que en vez de repararme, sea una ayuda para fortalecer mis murallas.
Catapultas, millones de guerreros ya sean de Narnia o Orcos de Mordor van a destruirme, van a poder acabar conmigo de nuevo, será más sólido, más resistente a los días de lluvia. Quiero levantar la mejor fortaleza que ha existido, mejorar todas las versiones anteriores y pienso adquirir todo tipo de defensas para hacerme indestructible.
ES LA GUERRA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario