Miedo, frío, no puedo respirar, se me ha parado el corazón.
La ilusión, el cariño, el sentir, los sentidos y los sentimientos han desaparecido, se han desvanecido.
Estoy en ese momento de mi vida en el que pienso si he hecho lo correcto, si hago las cosas bien o mal, si la culpa no es mía o soy simplemente un desastre. El ser como soy es como es, los demás de otra forma son y no pueden cambiar así como así, o sí.
Tengo la espinita de que algo acecha, pero no sé el qué. Tengo ese miedo, esa angustia de que las cosas no van bien, que a veces todo es una simple fachada, y de eso temo.
Quiero huir del daño, de la tristeza, del llanto y el derrumbamientos, no quiero caer pero un día lo haré. Tarde o temprano pasará.
Tengo dudas, así es, la mente y el corazón no están conectados como esperaba y me están pasando una mala jugada. ¿Quién me iba a decir que escribiría a altas horas de la noche? ¿Que los temores son mi peor pesadilla, y que el tiempo no curaba lo que yo pretendía?
Odio el dolor, suficiente he pasado ya, como que para que m lo haga pasar alguien que hace que me sienta tan especial.
Nanit, a la cama otra vez.
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