Éste post no va a entenderlo realmente ni el tato, pero es algo que llevo tan a dentro...
¿Por qué me encariñé tan rápido? Porque era alguien que me recordó a personas que no tenía. Y se asemejaba tanto... Era tan parecido, una mezcla que estalló en mi cabeza cuando le vi. Sonreí como una boba justo al verle, casi lloro de la emoción, pero me contuve. Cada vez que le miraba saltaban chispas en mis ojos, era como si todo aquello que hubiese perdido, volviese a resurgir. Y ahora sólo me quedará el recuerdo, breve pero intenso.
Sigo dándole vueltas a la cabeza, y la última partida que eché al dominó (antes de ésta última de todas), ni lo recuerdo. Pero puedo asegurar que tengo la certeza de saber con quién jugué, y les echo tanto de menos, tanta falta dentro de mi. Qué me duele, cuando alguien como personas tan buenas sufren, y en un momento dejan de hacerlo por siempre jamás. Y siento, como si éstas personas hubiesen esperado a que desapareciéramos para no verlos como se van y suframos, prefirieron que nos fuésemos para que no sintiésemos un dolor mayor.
Esa es mi gran debilidad, el cariño hacia los otros, la cercanía que me atrae y que luego, ZAS. Duele como nunca. No me arrepiento de haber conocido a todas éstas personas, en absoluto. Han sido gente muy importante para mí, y se merecen mis mejores palabras.
Always.
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