SUERTE.

Vuelvo a ser yo, la pesada de turno. La pesada con el mismo tema. Me repito una y otra, y otra vez. Pero creo que jamás será suficiente.

Pido que la gente se abra, se deje ver con aquellos en quienes confían. Se puede sentir uno muchísimo mejor de lo que estaba. Es cierto, que resulta difícil y complicado, pero aún así es una sensación liberadora.

Yo me abrí a alguien, una persona que creo importante, por muchas cosas que hayan pasado. Es alguien a quien le seguiría confiando mis cosas. Porque sé que es alguien en quien se puede confiar. Aunque ser cotilla le encante. Pero jamás me importó, es más todo se lo contaba y me hacía sentir bien. Escuchaba o leía, más ésto último. Pero que seguía a mi lado después de todo lo explicado. No era mi psicólogo, era mi confidente, mi amigo, mi todo. Y esa persona, espero que aún sepa que se puede confiar en mí. Tiempo al tiempo, pero es verdad. 

Ahora mismo sólo escribo. No quiero contarle nada a nadie, lo cuento aquí, que casi nadie sabe que ésto existe. Y me alegro. Porque aquí es donde soy más yo. Más mi persona y quiero que sea mi recuerdo. Mi nota para el futuro. Ahora mismo, ésto es mi todo.

Tengo mucho que decir, que explicar. No tengo ganas de contárselo a nadie, ni mis problemas ni mis alegrías. No vuelvo a confiar en la gente. Desconfío, porque por mi culpa se van. Suele ser no intencionado, pero hay ocasiones en las cuales toda la culpa es mía. LO ADMITO. 

Siempre he estado sola, jamás me importó, pero apareció y se me abrió el mundo. Ahora, vuelvo a ser yo, la misma de antes. Pero espero que él confíe en otro. Espero que se sienta protegido y que todo le vaya bien. Porque pienso en escribirle un "Espero que haya ido bien la primera semana", pero luego me echo atrás. Porque no me atrevo. Siento miedo hacia el rechazo, su rechazo. Porque ha sido una de las personas más importantes de mi vida. Tiene amigos de verdad, un futuro brillante por delante, una vida llena y plena. Lo sé, porque creo conocerle. Pero puede que no. Quién sabe. 
Yo espero que no se quede mal en casa, que jamás deba hacerlo. Quiero que se ponga las pilas en aquello que quiere, quiero que lo dé todo. Él lo vale, eso y más. Porque aunque yo no esté dándole el coñazo, sabe o creo, que sabrá que estaría ahí apoyándole. Dándole esos ánimos para tirar hacia adelante. No sería la primera vez.

Con ésto, me abro más en éste blog. Doy a conocerme más y mejor. Y me recuerdo a mi yo del futuro todo lo importante que he tenido en mi vida. Aunque no lo olvidaré jamas.

SUERTE. 

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