CIERRA LOS OJOS.

Dejo las lágrimas caer, dejo que mojen mi piel, mis sábanas y quedan impregnadas de mi esencia. 

Últimamente no paro de hacerlo, aparecen cuando menos te lo esperas, cuando pienso en algo que noto que me afecta ¡ZAS! Yo no era así, yo no lloraba, no era tan vulnerable, ahora todo me afecta el doble. La culpa es mía, pero he cambiado y no sé si a mejor o peor, pero no puedo parar de llorar. Me falta algo, hay días, noches que me siento vacía que me falta algo en mi interior, un yoqueséqué. Creo que me siento sola, me falta algo, algo seguro a mi lado, pero todo se irá, el motivo da igual, pero desaparecerá. Y lloro, me entristezco, es como si mi corazón dejase de latir, se para me derrumbo y cuando cesa respiro y vivo. 
Pero hay algo roto en mí, lo sé porque lo siento. 
Y ahora mismo, necesito a alguien conmigo en la cama, que me toque el pelo, me retire las lágrimas y me sonría. Alguien que me abrace y se quede a mi lado, si puede ser durante toda la noche. 
No tengo esa suerte, no tengo a alguien así a mi lado, echo de menos despertarme en medio de la noche, ver que alguien está conmigo y abrazar a esa persona, sentir que no estoy sola. Y eso, no me importaría tampoco que alguien me lo hiciese. 
Sabes ese momento en medio de un sueño, notas que alguien te toca, te roza y se acerca a ti, te toca el pelo, te da un beso o te dice algo que no acabas de saber por lo dormida que estás pero sabes que vale la pena... Me faltan más días así, más en mi cama o en otra pero quiero volver a sentirme como jamás me sentí de bien. 

Y no dejo, de llorar. Porque todo lo escrito ha sido entre lágrimas, esas de verdad y no de cocodrilo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario